Autor: pedrollobet

  • REGISTRO QUE PERSISTE

    A primera vista es solo una credencial vieja, el tipo de documento que algún día alguien plastificó a la carrera para que aguantara un poco más la intemperie. Papel que ya perdió el brillo, tinta que empieza a ceder y un sello desgastado. Pero a mí me gustan estos objetos porque cargan algo más que información: son pruebas de que hubo un tránsito, un propósito, una vida en movimiento, en formatos más rígidos.

    Los textos impresos están compuestos con una tipografía seria, hecha para registrar datos sin adornos. Letras rectas, espaciadas, una Courier es el equivalente más universal, tal vez la American Typewriter; pero ambas con el típico aire administrativo. Pero al verla ahora, bajo el peso de las décadas, se vuelve otra cosa: una voz distante que todavía se mantiene firme. Y al lado, los trazos manuscritos y la tinta del sello rompen la rigidez del sistema, como si lo humano se negara a quedar del todo atrapado en la cuadrícula. 

    La pequeña foto incrustada en la esquina —esa que parece mirar directo a la cámara sin pedir permiso— me toca distinto. No es solo archivo: es una presencia. Y desde que empecé a construir este proyecto de rescatar documentos, he entendido que algunas piezas no entran aquí por lo que me remueven sin hacer ruido. Hay imágenes que se vuelven netamente personales, recordatorios de donde vengo y de lo que sigo intentando entender.

    No quiero convertir esta credencial en un homenaje explícito ni en un centro dramático del proyecto. No va por ahí; ese es otro proyecto, mas que eso un escape a los pensamientos.

  • IDENTIDADES QUE CABEN EN EL BOLSILLO

    Es curioso cómo estos papeles, hechos para durar minutos, terminan convirtiéndose en pequeñas síntesis de identidad gráfica. El rojo exacto, la geometría rígida, el azul que equilibra sin robar protagonismo… todo eso convive en un pedazo de papel que normalmente iría directo al bolsillo o a la basura. Igual, uno sin querer empieza a leerlo como si fuese parte de una colección.

    A la derecha, el contraste es otro. El recibo está desgastado, lavado, casi transparente. Esa tinta térmica que parece desvanecerse a propósito deja números apenas visibles, letras que adivinas más por memoria que por lectura. Y sin embargo, ahí queda registrada toda la coreografía del viaje: la fecha, el número de operación, los euros exactos. Es el tipo de documento que nunca viste como diseño, pero que igual tiene varios elementos: una tipografía funcional (Myriad pro), espaciados apretados, un gris que se pierde con la luz –  es un “papel fantasma”, pero uno que te devuelve el rastro de un día cualquiera.

    Lo que me gusta de juntar estos dos papeles es que, sin proponérselo, hablan de cómo se construyen las identidades visuales de una ciudad. No desde el afiche oficial ni desde la señalización perfecta, sino desde lo que realmente toca la gente:  un ticket térmico, un recibo mal impreso. Ahí también vive el diseño. Ahí se nota cómo una ciudad intenta organizarse, verse bien, ser consistente. Y a veces, cuando guardo estos papeles sin razón aparente, siento que lo que conservo no es el viaje en metro, sino la estética accidental que acompaña a todo lo cotidiano.

  • POLAROID ~ PEQUEÑAS DECISIONES QUE TAMBIÉN CUENTAN HISTORIAS

    Desarrollando un episodio para mi podcast alterno el EXTRA SEMANAL, me recordé justamente de las polaroids, que nada o mucho tienen que ver con diseño o tipografías – claro, dependiendo de la perspectiva que se aplique para dimensionar todo su significado.

    En este caso, la polaroid solo tiene una identificación tipográfica asociada a la marca que ha cambiado en el tiempo; primero la New Gothic, seguida por cambio mas evolutivo con la Neue Hass Grotesk hasta el cambio mas actual con la FF Real Head, ahora son dos tipos de películas presentadas, la propia de Polaroid y la de Kodak que usaba Helvetica y en ocasiones Futura para identificar su propia película.

    Al final, todo este ejercicio me lleva a pensar en cómo ciertos objetos quedan grabados en uno, no por lo que prometen técnicamente, sino por la manera en que se integran a la vida cotidiana. Esas decisiones de diseño que a veces pasan desapercibidas terminan siendo pequeñas referencias que uno reconoce sin pensarlo demasiado. Al revisarlas ahora, lo que encuentro no es nostalgia ni nada profundo: simplemente una forma de entender por qué ciertas cosas me siguen llamando la atención y por qué estos detalles visuales todavía se cuelan en lo que hago hoy.

  • FORMULARIOS QUE ESTAN BIEN + ID DE MARCA, CADAFE 1981 

    Cuando me encontré con este viejo contrato de CADAFE —de esos años en que los formularios se imprimían en máquinas enormes y alguien diseñaba con cuidado cada línea, cada recuadro— me fascinó descubrir cómo algo que parece “solo un formulario” es, en realidad, un pequeño universo de diseño gráfico aplicado con precisión.

    El logo de “CADAFE” aparece en una tipografía pesada, sans serif, que transmite contundencia y presencia. No es una elección casual. Esa fuente (cercana a una Helvetica Black o Arial Black) con sus formas limpias y potentes dice: “aquí está una empresa seria, estatal, de servicio público”, sin adornos innecesarios. Los encabezados como “CONTRATO”, “FOLIO GV.” y otros campos están en versiones igualmente sans serif, con peso suficiente para garantizar legibilidad incluso en impresiones de baja calidad.

    Los campos mecanografiados —“Apellidos y nombres”, “Cédula de identidad”, etc.— usan tipografías monoespaciadas o técnicas (variantes de OCR-B, Letter Gothic o quizás Courier) que permiten rellenar datos con claridad, mantienen la alineación y facilitan el escaneo o la lectura rápida. El cuerpo del texto —las condiciones generales al reverso— emplea algo parecido a Helvetica Regular: limpio, sobrio, sin distracciones, pensado para que la lectura sea fluida incluso en un papel que ya ha envejecido.

    Contrato de servicio eléctrico, Folio GV N.º 0029285. Maracay, 1981.

  • PERTENECER, BIBLIOTEQUES DE L’HOSPITALET – TECLA SALA

    Luego de llegar a Barcelona debía hacer todo un procedimiento para obtener el documento de identificación (DNI) – esto llevó en su protocolo 3 meses normales, algo aceptable, mientras quería algún papel con el que me sintiera parte de esa ciudad, como para ir adaptándome a un rutina inexistente.

    Por tanto, como iba muchísimo a la biblioteca y quería sacar uno que otro libro; el único requisito: tener una ID de la biblioteca, me la sacaron y listo, ya tenia un carnet poco valido en la vida, solo en las bibliotecas de BCN.

    El meollo del asunto es ver como un carnet tan simple podía ser tan funcional en cuanto a diseño y sus elementos básicos: la tipografía oficial para todos los materiales impresos y la identidad visual es Myriad Pro y los escudos de armas; uno correspondiente a la diputación de Barcelona y el otro al ayuntamiento de L’Hospitalet se han mantenido por alrededor de un siglo y 40 años respectivamente con variaciones mínimas, para mi los componentes heráldicos siempre son distintivos en cada ciudad y le aportan valor, cosa que no logro entender porque en mi municipio cambian con cada gestión gubernamental, terrible.

  • MERCADO LIBRE

    Comprar en internet no es algo nuevo, pero si se puede volver interesante en cuanto a logística y manejo de paquetes, creería que mercado libre está haciendo buen trabajo en ese particular.

    Meses atrás recibiendo alguna compra que hice utilizando la plataforma no esperaba que llegara en esta bolsita alusiva a la marca; es simple, distintiva y bastante llamativa con su color principal asociado a su identidad.

    Imagina ser agente logístico y llevar muchísimos paquetes, como identificas los de mercado libre? Fácil: los amarillos – la leyenda de Hola, llegué! genera un buen guiño a quienes saben disfrutar de pequeños detalles que no pasan desapercibidos en cuanto a la experiencia y en ocasiones ansiedad de recibir las compras de internet.

  • 1725, TÉ VERDE ~ Tieguanyin

    Me encontré este pedazo de metal con sus letras chinas, paso por el tracking de google y son sinogramas que conforman los caracteres chinos, estos representan los caracteres logográficos que a diferencia de los alfabetos que usan letras, los primeros son símbolos gráficos que representan palabras o morfemas, siendo la base del idioma escrito \ el resumen de la ia de google.

    Ahora la complejidad de entender lo que dicen los caracteres chinos con el tracking de fotos ayuda muchísimo a descifrar de que se trataba el contenido: te verde oolong Tieguanyin (esto ultimo es el modo de procesado)

    Mas alla de comentar la diferencia entre los sinogramas y el alfabeto tradicional es lo complejo que puede llegar a ser este idioma en todo el sentido – las limitaciones, no solo tienen que ver con el habla, el modo de escritura determina mucho las variables de interpretación.

    En esta entrada previa comentaba lo de los sinogramas https://scan.industriavisual.com/donde-los-chinos/

  • TELEGRAMA DE IPOSTEL

    Estas son las joyas que me encanta encontrarme, bloques de textos con una tipografía muy bien empleada, entre una draft font y una courier, sin embargo esta ultima no creo que sea, no hay remates.

    A pesar de ello, los elementos de esta forma libre son los básicos: hoja membretada con el isologo de IPOSTEL a un costado, algo que para mi es fuera de lo común pero que le brinda carácter; entonces en el caso de los telegramas de IPOSTEL no se usaban tipografías de diseños, sino que se empleaban unas maquinas de escribir especializadas llamadas “teletipo” por eso la apariencia de la letra era monoespaciada similar a las Courier, Letter Gothic o la OCR-A – luego en caso posteriores se usaba una variante mecánica muy parecida a la Typewriter Font estándar.

  • LOGISTICA Y EL BUEN USO TIPOGRAFICO

    En estos días recibí un paquete con la compra de unos marcadores, fuera de eso; llama mi atención como los operadores logísticos siempre están mejorando la legibilidad y estructura de las etiquetas e identificadores.

    Los aspectos a resaltar: se suman mas elementos gráficos que hacen amigable la etiqueta y su información se puede interpretar rápidamente. Las tipografías siguen siendo san serif sin inventar en recurrir a otras menos legibles, van entre Myriad Pro, Courier, Helvetica y en ocasiones Arial, todas disponibles en repositorios básicos, uno conocido➔ google fonts.

  • HELADOS A $1

    El papel parafinado está presente en todos lados, puede ser blanco, con patrón estándar o buscar maneras de reforzar la marca, no todo el tiempo pasa así o existe suficiente presupuesto para ello.

    Como el caso de helados Marco Polo y su papel parafinado para las barquillas; imagino que Mcdonalds también empatizó con esta idea del patrón personalizado en el papel para sus barquillas de $1.

    Contiene información de registro en una tipografía poco legible a tamaños reducidos, sin embargo se entiende algo del bloque de texto; creo que la supuesta familiaridad que quiere mostrar esa marca está reflejada con el “me encanta” una versión tipográfica de Colfax desarrollada  por la agencia Leo Burnett para uso exclusivo de McDonald’s – la Lovin’ Sans.