Etiqueta: eiqueta

  • RETÍCULAS EN SISTEMAS DE ENVÍO

    Hay algo fascinante en estas etiquetas de logística: llegan pegadas a una caja cualquiera, pero cuando te detienes a verlas de cerca descubres que son pequeños mapas de un viaje. Una prueba física del paso mano a mano, por los sistemas, por máquinas que leen códigos; y ahí es donde aparece mi interés: lo que queda impreso. El amarillo saturado de esta etiqueta no está ahí por casualidad: es un color de advertencia, casi industrial, que te obliga a mirarlo incluso arrugado o manchado y esa cualidad me gusta. 

    Ese tono agresivo, casi de señal vial, convive con la crudeza del papel térmico que envejece rápido, que se quiebra y se mancha pero sigue cumpliendo su tarea: hacerse visible.Lo que más me atrae de este tipo de piezas es cómo resuelven la jerarquía visual: todo está pensado para que alguien o algo —una máquina u operador de almacén— pueda comprenderlo sin dudar.

    En cuanto a la tipografía estoy casi que seguro del uso de Arial Black o la familia tipográfica completa, la típica sans serif condensada para los números grandes (“PZO – 372832”), puesta en Bold para que destaque incluso desde lejos – luego otra el uso en un peso mas ligero y compacto para los datos secundarios: origen, destino, peso. Y la numeración negra, contundente, impresa sin efecto ni adorno, colocada sobre un sistema de retícula completamente pragmático: columnas rígidas, alineaciones duras, bloques que se organizan en función del escaneo y no del diseño. Esa mezcla me encanta porque revela un lenguaje visual que no pretende seducir: pretende servir; y sin embargo, termina siendo estéticamente honesto.