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  • LA MAYO CRUNCH, PAPEL PARAFINADO NO PASA DESAPERCIBIDO

    Este papel parafinado forma parte de una comunicación directa y cotidiana entre un local de comida y quien recibe el producto. No está pensado para conservarse sino para usarse y desecharse, pero durante ese tiempo funciona como un pequeño soporte publicitario que acompaña la experiencia de consumo. La impresión en una sola tinta verde sobre fondo blanco responde a una lógica económica y práctica: un diseño que debe seguir siendo reconocible incluso cuando el papel se arruga o se mancha de grasa.

    El motivo principal es el nombre Mayo Crunch, repetido como patrón continuo para que la marca siempre esté presente sin importar dónde se corte o doble el envoltorio. El logotipo combina una escritura manual inclinada para “Mayo” con una sans serif gruesa y compacta para “CRUNCH”, buscando un equilibrio entre cercanía y contundencia. Alrededor aparecen palabras tratadas como dibujos —“¡BUM!”, “CRUUUNCH!” y #LANUEVAERA— junto a iconos simples como hamburguesas, envases de salsa, estrellas y manos, formando un lenguaje gráfico ligero pensado para reproducirse en serie.

    El papel parafinado funciona como una extensión del mostrador: una promoción que ocurre en las manos del cliente más que en un cartel. Este tipo de impresos demuestra cómo los materiales más simples sostienen parte de la identidad visual de un servicio, donde tipografías e ilustraciones se mezclan para construir un mensaje inmediato, funcional y cotidiano.

  • CONTACTLESS – COMO SE PORTA LA TECNOLOGIA EN 2026

    Como siempre, con cada caminata voy viendo más allá de mis pies y me logro encontrar con pequeñas piezas que calcen en la bandeja del escaneo y se pueda hacer la tarea de un desglose gráfico. A veces ni sé qué escribir, pero aquí todo va enlazado a tipografías emblemáticas.

    En esta tarjeta de Bancamiga lo primero que salta no es el chip ni el contactless, es el nombre. La palabra “Bancamiga” está construida sobre una sans serif geométrica, amable, de curvas suaves y proporciones limpias. No es una tipografía cualquiera de sistema; todo apunta a un logotipo desarrollado a medida, pero con una base muy cercana a familias como Gotham Rounded o Avenir Next Rounded.

    Arriba a la derecha aparece “black” – el tono cambia. Se abandona lo redondeado y se opta por una sans serif ligera, más neutra, más silenciosa. Muy cercana a Avenir en su versión Light o incluso a Montserrat Light. Espaciado generoso, poco peso, elegancia sin esfuerzo. Es la palabra que intenta vender estatus sin gritarlo.

    Y luego está la numeración. Ese bloque de cifras que no está pensado para gustar, sino para funcionar. Aquí entramos en terreno técnico: las tarjetas suelen usar variantes basadas en OCR-B o adaptaciones propietarias optimizadas para grabado y lectura automática. El “1” recto, el “0” ovalado perfecto, el “2” de curva controlada. No es una decisión estética pura; es legibilidad industrial, es estandarización bancaria.

  • RETÍCULAS EN SISTEMAS DE ENVÍO

    Hay algo fascinante en estas etiquetas de logística: llegan pegadas a una caja cualquiera, pero cuando te detienes a verlas de cerca descubres que son pequeños mapas de un viaje. Una prueba física del paso mano a mano, por los sistemas, por máquinas que leen códigos; y ahí es donde aparece mi interés: lo que queda impreso. El amarillo saturado de esta etiqueta no está ahí por casualidad: es un color de advertencia, casi industrial, que te obliga a mirarlo incluso arrugado o manchado y esa cualidad me gusta. 

    Ese tono agresivo, casi de señal vial, convive con la crudeza del papel térmico que envejece rápido, que se quiebra y se mancha pero sigue cumpliendo su tarea: hacerse visible.Lo que más me atrae de este tipo de piezas es cómo resuelven la jerarquía visual: todo está pensado para que alguien o algo —una máquina u operador de almacén— pueda comprenderlo sin dudar.

    En cuanto a la tipografía estoy casi que seguro del uso de Arial Black o la familia tipográfica completa, la típica sans serif condensada para los números grandes (“PZO – 372832”), puesta en Bold para que destaque incluso desde lejos – luego otra el uso en un peso mas ligero y compacto para los datos secundarios: origen, destino, peso. Y la numeración negra, contundente, impresa sin efecto ni adorno, colocada sobre un sistema de retícula completamente pragmático: columnas rígidas, alineaciones duras, bloques que se organizan en función del escaneo y no del diseño. Esa mezcla me encanta porque revela un lenguaje visual que no pretende seducir: pretende servir; y sin embargo, termina siendo estéticamente honesto.

  • REGISTRO QUE PERSISTE

    A primera vista es solo una credencial vieja, el tipo de documento que algún día alguien plastificó a la carrera para que aguantara un poco más la intemperie. Papel que ya perdió el brillo, tinta que empieza a ceder y un sello desgastado. Pero a mí me gustan estos objetos porque cargan algo más que información: son pruebas de que hubo un tránsito, un propósito, una vida en movimiento, en formatos más rígidos.

    Los textos impresos están compuestos con una tipografía seria, hecha para registrar datos sin adornos. Letras rectas, espaciadas, una Courier es el equivalente más universal, tal vez la American Typewriter; pero ambas con el típico aire administrativo. Pero al verla ahora, bajo el peso de las décadas, se vuelve otra cosa: una voz distante que todavía se mantiene firme. Y al lado, los trazos manuscritos y la tinta del sello rompen la rigidez del sistema, como si lo humano se negara a quedar del todo atrapado en la cuadrícula. 

    La pequeña foto incrustada en la esquina —esa que parece mirar directo a la cámara sin pedir permiso— me toca distinto. No es solo archivo: es una presencia. Y desde que empecé a construir este proyecto de rescatar documentos, he entendido que algunas piezas no entran aquí por lo que me remueven sin hacer ruido. Hay imágenes que se vuelven netamente personales, recordatorios de donde vengo y de lo que sigo intentando entender.

    No quiero convertir esta credencial en un homenaje explícito ni en un centro dramático del proyecto. No va por ahí; ese es otro proyecto, mas que eso un escape a los pensamientos.

  • POLAROID ~ PEQUEÑAS DECISIONES QUE TAMBIÉN CUENTAN HISTORIAS

    Desarrollando un episodio para mi podcast alterno el EXTRA SEMANAL, me recordé justamente de las polaroids, que nada o mucho tienen que ver con diseño o tipografías – claro, dependiendo de la perspectiva que se aplique para dimensionar todo su significado.

    En este caso, la polaroid solo tiene una identificación tipográfica asociada a la marca que ha cambiado en el tiempo; primero la New Gothic, seguida por cambio mas evolutivo con la Neue Hass Grotesk hasta el cambio mas actual con la FF Real Head, ahora son dos tipos de películas presentadas, la propia de Polaroid y la de Kodak que usaba Helvetica y en ocasiones Futura para identificar su propia película.

    Al final, todo este ejercicio me lleva a pensar en cómo ciertos objetos quedan grabados en uno, no por lo que prometen técnicamente, sino por la manera en que se integran a la vida cotidiana. Esas decisiones de diseño que a veces pasan desapercibidas terminan siendo pequeñas referencias que uno reconoce sin pensarlo demasiado. Al revisarlas ahora, lo que encuentro no es nostalgia ni nada profundo: simplemente una forma de entender por qué ciertas cosas me siguen llamando la atención y por qué estos detalles visuales todavía se cuelan en lo que hago hoy.

  • MERCADO LIBRE

    Comprar en internet no es algo nuevo, pero si se puede volver interesante en cuanto a logística y manejo de paquetes, creería que mercado libre está haciendo buen trabajo en ese particular.

    Meses atrás recibiendo alguna compra que hice utilizando la plataforma no esperaba que llegara en esta bolsita alusiva a la marca; es simple, distintiva y bastante llamativa con su color principal asociado a su identidad.

    Imagina ser agente logístico y llevar muchísimos paquetes, como identificas los de mercado libre? Fácil: los amarillos – la leyenda de Hola, llegué! genera un buen guiño a quienes saben disfrutar de pequeños detalles que no pasan desapercibidos en cuanto a la experiencia y en ocasiones ansiedad de recibir las compras de internet.

  • 1725, TÉ VERDE ~ Tieguanyin

    Me encontré este pedazo de metal con sus letras chinas, paso por el tracking de google y son sinogramas que conforman los caracteres chinos, estos representan los caracteres logográficos que a diferencia de los alfabetos que usan letras, los primeros son símbolos gráficos que representan palabras o morfemas, siendo la base del idioma escrito \ el resumen de la ia de google.

    Ahora la complejidad de entender lo que dicen los caracteres chinos con el tracking de fotos ayuda muchísimo a descifrar de que se trataba el contenido: te verde oolong Tieguanyin (esto ultimo es el modo de procesado)

    Mas alla de comentar la diferencia entre los sinogramas y el alfabeto tradicional es lo complejo que puede llegar a ser este idioma en todo el sentido – las limitaciones, no solo tienen que ver con el habla, el modo de escritura determina mucho las variables de interpretación.

    En esta entrada previa comentaba lo de los sinogramas https://scan.industriavisual.com/donde-los-chinos/

  • LOGISTICA Y EL BUEN USO TIPOGRAFICO

    En estos días recibí un paquete con la compra de unos marcadores, fuera de eso; llama mi atención como los operadores logísticos siempre están mejorando la legibilidad y estructura de las etiquetas e identificadores.

    Los aspectos a resaltar: se suman mas elementos gráficos que hacen amigable la etiqueta y su información se puede interpretar rápidamente. Las tipografías siguen siendo san serif sin inventar en recurrir a otras menos legibles, van entre Myriad Pro, Courier, Helvetica y en ocasiones Arial, todas disponibles en repositorios básicos, uno conocido➔ google fonts.

  • HELADOS A $1

    El papel parafinado está presente en todos lados, puede ser blanco, con patrón estándar o buscar maneras de reforzar la marca, no todo el tiempo pasa así o existe suficiente presupuesto para ello.

    Como el caso de helados Marco Polo y su papel parafinado para las barquillas; imagino que Mcdonalds también empatizó con esta idea del patrón personalizado en el papel para sus barquillas de $1.

    Contiene información de registro en una tipografía poco legible a tamaños reducidos, sin embargo se entiende algo del bloque de texto; creo que la supuesta familiaridad que quiere mostrar esa marca está reflejada con el “me encanta” una versión tipográfica de Colfax desarrollada  por la agencia Leo Burnett para uso exclusivo de McDonald’s – la Lovin’ Sans.

  • ESTAMPILLAS Y TIMBRES FISCALES

    La especificación de timbre fiscal viene dada porque en el país su uso está orientado al pago de servicios y trasmites administrativos.

    Mas allá del aspecto legal que representa, durante muchas décadas desde su empleo en 1944 son muchos los diseños que se han distribuido tanto para el pago de los trasmites como para coleccionistas.

    Buscando en internet hay muchísimos diseños asociados a diferentes ciudades del país, pueblos, tradiciones y diferentes ilustres, pero tampoco es que existe un repositorio amplio, aunque en Facebook existen algunos grupos asociados a la filatelia – que elementos son recurrentes? Tipografías muy legibles aunque ningún estándar reconocido, sin embargo con la ayuda de chatgpt, según el análisis del tracking de imágenes hay altas posibilidades de que se emplearan la Times New Roman, Garamond, Futura Black/Medium, Gill Sans y la Gothic bold condense, casi todas disponibles en google fonts.