Etiqueta: print

  • PATRÓN SIN JERARQUÍA, TEXTO EN REPETICIÓN CONTINUA

    Siguiendo la temática del packaging, el formato se encuentra en cualquier presentación y este cartoncito plegado para perros calientes cumple su función a cabalidad, la superficie se resuelve a partir de la repetición continua. “Perritos” deja de funcionar como palabra y se convierte en patrón, ocupando todo el espacio sin jerarquía ni punto focal. No hay composición central ni intención de lectura lineal: la información se diluye en favor de una textura gráfica constante que acompaña el objeto sin imponerse.

    La tipografía responde a sistemas de impresión económica, cercana a tipografías simplificadas como Franklin Gothic en versiones utilitarias o adaptaciones genéricas derivadas de News Gothic, donde lo importante es la robustez y la reproducción consistente más que el refinamiento formal. El peso es uniforme, las formas son abiertas y la construcción prioriza legibilidad rápida incluso en condiciones de impresión inestables. En repetición, la letra pierde su valor individual y pasa a funcionar como módulo.

    El soporte termina de definir la pieza. Papel delgado, absorbente, que reacciona de inmediato a grasa y humedad. La tinta se expande, pierde nitidez y genera bordes inestables. El patrón, que en origen es regular, se deforma con el uso. La identidad no está en la impresión limpia, sino en cómo esa repetición se altera en contacto con el objeto.

  • ACCIÓN DIRECTA, LA COMANDA BAJO EL SISTEMA EN PAPEL TÉRMICO

    La comanda es uno de esos objetos que, aunque parezcan insignificantes, sostienen sistemas completos. No es solo un papel: es el punto donde una orden se vuelve acción. Cocina, tiempos y flujo dependen de algo que cabe en una mano. Su formato responde a esa función. Papel térmico, disposición vertical y una estructura que organiza la información de forma directa: mesa, mesero, productos, cantidades. No hay espacio para ambigüedad. Cada línea tiene que leerse rápido porque de eso depende que el sistema funcione.

    La tipografía mantiene esa lógica. Es el tipo de letra típico de impresoras térmicas, cercano a familias como OCR-B o variantes monoespaciadas derivadas de sistemas de punto matricial. Cada carácter ocupa un ancho constante, lo que permite alineaciones limpias incluso en condiciones de impresión irregulares. También hay ecos de sans serif utilitarias como la Arial en versiones bitmap o simplificadas, adaptadas a baja resolución. No es una elección estética: es una decisión técnica que prioriza legibilidad inmediata sobre cualquier otra cosa.

    El soporte también condiciona todo. El papel térmico no es neutro: responde al calor, se degrada con el tiempo, pierde contraste. Es un material pensado para lo inmediato, no para durar. Y eso encaja con su función: registrar algo que debe ejecutarse, no archivarse. Con el uso, la pieza se transforma. Se dobla, se mancha, se arruga. Pasa de mano en mano, de mesa a cocina. Lo que era una estructura limpia se convierte en un objeto intervenido por el proceso que activa. Y ahí es donde aparece su valor real. No como diseño, sino como interfaz mínima entre información y acción. Un sistema completo sostenido por un soporte que parece desechable, pero que en realidad coordina todo lo que ocurre detrás.

  • RETÍCULAS EN SISTEMAS DE ENVÍO

    Hay algo fascinante en estas etiquetas de logística: llegan pegadas a una caja cualquiera, pero cuando te detienes a verlas de cerca descubres que son pequeños mapas de un viaje. Una prueba física del paso mano a mano, por los sistemas, por máquinas que leen códigos; y ahí es donde aparece mi interés: lo que queda impreso. El amarillo saturado de esta etiqueta no está ahí por casualidad: es un color de advertencia, casi industrial, que te obliga a mirarlo incluso arrugado o manchado y esa cualidad me gusta. 

    Ese tono agresivo, casi de señal vial, convive con la crudeza del papel térmico que envejece rápido, que se quiebra y se mancha pero sigue cumpliendo su tarea: hacerse visible.Lo que más me atrae de este tipo de piezas es cómo resuelven la jerarquía visual: todo está pensado para que alguien o algo —una máquina u operador de almacén— pueda comprenderlo sin dudar.

    En cuanto a la tipografía estoy casi que seguro del uso de Arial Black o la familia tipográfica completa, la típica sans serif condensada para los números grandes (“PZO – 372832”), puesta en Bold para que destaque incluso desde lejos – luego otra el uso en un peso mas ligero y compacto para los datos secundarios: origen, destino, peso. Y la numeración negra, contundente, impresa sin efecto ni adorno, colocada sobre un sistema de retícula completamente pragmático: columnas rígidas, alineaciones duras, bloques que se organizan en función del escaneo y no del diseño. Esa mezcla me encanta porque revela un lenguaje visual que no pretende seducir: pretende servir; y sin embargo, termina siendo estéticamente honesto.

  • FORMULARIOS QUE ESTAN BIEN + ID DE MARCA, CADAFE 1981 

    Cuando me encontré con este viejo contrato de CADAFE —de esos años en que los formularios se imprimían en máquinas enormes y alguien diseñaba con cuidado cada línea, cada recuadro— me fascinó descubrir cómo algo que parece “solo un formulario” es, en realidad, un pequeño universo de diseño gráfico aplicado con precisión.

    El logo de “CADAFE” aparece en una tipografía pesada, sans serif, que transmite contundencia y presencia. No es una elección casual. Esa fuente (cercana a una Helvetica Black o Arial Black) con sus formas limpias y potentes dice: “aquí está una empresa seria, estatal, de servicio público”, sin adornos innecesarios. Los encabezados como “CONTRATO”, “FOLIO GV.” y otros campos están en versiones igualmente sans serif, con peso suficiente para garantizar legibilidad incluso en impresiones de baja calidad.

    Los campos mecanografiados —“Apellidos y nombres”, “Cédula de identidad”, etc.— usan tipografías monoespaciadas o técnicas (variantes de OCR-B, Letter Gothic o quizás Courier) que permiten rellenar datos con claridad, mantienen la alineación y facilitan el escaneo o la lectura rápida. El cuerpo del texto —las condiciones generales al reverso— emplea algo parecido a Helvetica Regular: limpio, sobrio, sin distracciones, pensado para que la lectura sea fluida incluso en un papel que ya ha envejecido.

    Contrato de servicio eléctrico, Folio GV N.º 0029285. Maracay, 1981.

  • PERTENECER, BIBLIOTEQUES DE L’HOSPITALET – TECLA SALA

    Luego de llegar a Barcelona debía hacer todo un procedimiento para obtener el documento de identificación (DNI) – esto llevó en su protocolo 3 meses normales, algo aceptable, mientras quería algún papel con el que me sintiera parte de esa ciudad, como para ir adaptándome a un rutina inexistente.

    Por tanto, como iba muchísimo a la biblioteca y quería sacar uno que otro libro; el único requisito: tener una ID de la biblioteca, me la sacaron y listo, ya tenia un carnet poco valido en la vida, solo en las bibliotecas de BCN.

    El meollo del asunto es ver como un carnet tan simple podía ser tan funcional en cuanto a diseño y sus elementos básicos: la tipografía oficial para todos los materiales impresos y la identidad visual es Myriad Pro y los escudos de armas; uno correspondiente a la diputación de Barcelona y el otro al ayuntamiento de L’Hospitalet se han mantenido por alrededor de un siglo y 40 años respectivamente con variaciones mínimas, para mi los componentes heráldicos siempre son distintivos en cada ciudad y le aportan valor, cosa que no logro entender porque en mi municipio cambian con cada gestión gubernamental, terrible.

  • LOGISTICA Y EL BUEN USO TIPOGRAFICO

    En estos días recibí un paquete con la compra de unos marcadores, fuera de eso; llama mi atención como los operadores logísticos siempre están mejorando la legibilidad y estructura de las etiquetas e identificadores.

    Los aspectos a resaltar: se suman mas elementos gráficos que hacen amigable la etiqueta y su información se puede interpretar rápidamente. Las tipografías siguen siendo san serif sin inventar en recurrir a otras menos legibles, van entre Myriad Pro, Courier, Helvetica y en ocasiones Arial, todas disponibles en repositorios básicos, uno conocido➔ google fonts.

  • HELADOS A $1

    El papel parafinado está presente en todos lados, puede ser blanco, con patrón estándar o buscar maneras de reforzar la marca, no todo el tiempo pasa así o existe suficiente presupuesto para ello.

    Como el caso de helados Marco Polo y su papel parafinado para las barquillas; imagino que Mcdonalds también empatizó con esta idea del patrón personalizado en el papel para sus barquillas de $1.

    Contiene información de registro en una tipografía poco legible a tamaños reducidos, sin embargo se entiende algo del bloque de texto; creo que la supuesta familiaridad que quiere mostrar esa marca está reflejada con el “me encanta” una versión tipográfica de Colfax desarrollada  por la agencia Leo Burnett para uso exclusivo de McDonald’s – la Lovin’ Sans.

  • CONVIASA TAG

    Ya he compartido en otras ocasiones tags de aerolíneas que deberían servir por si se te pierde el equipaje, la pregunta es: realmente esto funciona? No lo se, nunca se me ha perdido una maleta. 😆

    En este caso Conviasa para sus conexiones entre vuelos nacionales usa un tag genérico que si bien no muestro la forma libre no tiene mucho que decir, a mi parecer un buen empleo de color propio de la marca, un mensaje claro del soporte, tipografía legible; posiblemente helvética o alguna similar – lo sencillo funciona.

  • COMPROBANTE DE PAGO, CANTV

    La forma 05-02-033 es la comprobación mas acertada respecto al diseño simple, no el falso minimalismo que nada tiene que ver con identidades de marca.

    Para 1986 CANTV mostraba a mi parecer un imagotipo perfecto, robusto y funcional bajo cualquier formato y soporte; papel, cabinas telefónicas, tarjetas perforadas y letras corpóreas que daban dirección a la institución.

    Aquí es cuando se evalúa a fondo la necesidad de implementar una identidad a partir de la legibilidad y elementos bien definidos con apariencias nada complejas – la forma libre cumple su trabajo con esos elementos mínimos como el imagotipo en un tamaño bastante reducido pero sin perder esa legibilidad que se busca a toda costa. Para mi una forma libre perfecta.

  • YA NO SON DOT FONTS

    En una de las primeras entradas de este proyecto había comentado respecto a las DOT FONT y como están presentes en casi toda facturación, al menos de negocios que no tienen maquinas muy actuales, porque supongo la implementación tipográfica distinta a las dot fonts tiene que ver precisamente con ese aspecto.

    Todo este asunto se va por el lado económico; tanto de impresión como de papel, entonces estas tipografías tipo DOTS puede ayudar a solucionar lo que implica una facturación rápida y que será desechada inmediatamente, salvo aquellos casos que empleen carnet de ID, boletas o exámenes de laboratorio donde se usa las impresoras matriciales, aquí un claro ejemplo.

    Ahora, días atrás hice un pedido de hamburguesas por delivery; lo que menos imaginé fue que me incluyeran una nota de entrega bastante detallada, pero sobre todo donde empleara una tipografía actual, no se si la Myriad Pro o alguna parecida como Noto Sans, creo esta ultima es la mas acertada – hasta el iologo incluye (puntos positivos) – pero como siempre lo que importa es la legibilidad y ciertos elementos mínimos de la marca se mantienen, esto es lo que ayuda a reforzar la identidad de marca y que de alguna manera sea recordada, y claro aquí entran otros valores como el sabor, calidad de ingredientes, cuanto se tardo el delivery, que tan bien me atendieron y un infinito de posibilidades.

    Noto San en google fonts (bajar gratis)