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  • PATRÓN SIN JERARQUÍA, TEXTO EN REPETICIÓN CONTINUA

    Siguiendo la temática del packaging, el formato se encuentra en cualquier presentación y este cartoncito plegado para perros calientes cumple su función a cabalidad, la superficie se resuelve a partir de la repetición continua. “Perritos” deja de funcionar como palabra y se convierte en patrón, ocupando todo el espacio sin jerarquía ni punto focal. No hay composición central ni intención de lectura lineal: la información se diluye en favor de una textura gráfica constante que acompaña el objeto sin imponerse.

    La tipografía responde a sistemas de impresión económica, cercana a tipografías simplificadas como Franklin Gothic en versiones utilitarias o adaptaciones genéricas derivadas de News Gothic, donde lo importante es la robustez y la reproducción consistente más que el refinamiento formal. El peso es uniforme, las formas son abiertas y la construcción prioriza legibilidad rápida incluso en condiciones de impresión inestables. En repetición, la letra pierde su valor individual y pasa a funcionar como módulo.

    El soporte termina de definir la pieza. Papel delgado, absorbente, que reacciona de inmediato a grasa y humedad. La tinta se expande, pierde nitidez y genera bordes inestables. El patrón, que en origen es regular, se deforma con el uso. La identidad no está en la impresión limpia, sino en cómo esa repetición se altera en contacto con el objeto.

  • EL PROBLEMA DE ENVOLVER TODO EN INGLÉS

    El empaque es de cartón, rígido, pensado para contener sin deformarse. No es translúcido, pero sí acumula grasa en la superficie, dejando marcas que se van sumando con el uso. La impresión es simple: iconos de papas, bebida y hamburguesa que construyen un lenguaje reconocible sin necesidad de leer demasiado.

    La tipografía principal es una sans serif pesada, cercana a Impact o alguna de la familia grotesk extendidas de uso popular, pensadas para ser visibles en cualquier contexto. Alrededor, los dibujos funcionan como sistema repetitivo, generando una textura gráfica que cubre toda la superficie. Es un diseño que no busca identidad única, sino pertenecer a un lenguaje ya conocido.

    Lo interesante aparece en la decisión del idioma. Todo está en inglés, incluso en un contexto donde eso no es necesario. No es una elección inocente, es más bien una imitación de códigos globales. Y luego está lo otro: el empaque siempre parece más lleno de lo que realmente está. Las papas fritas nunca son suficientes, no terminan de llenar el empaque ni lograr ese propósito de satisfacer al consumidor, entonces el diseño promete más de lo que entrega, y eso también forma parte de cómo se construye la experiencia. 🥲🤣